Pedirá al Papa bendición para regiosEl Cardenal Adolfo Suárez Rivera participa en encuentro con Juan Pablo II, en El Vaticano -Eduardo Lliteras
El Norte
24-05-2001
ROMA.- "Le pediré al Santo Padre que mande su bendición a todos los regiomontanos, a todo Nuevo León, cuando lo salude mañana (hoy)", señaló ayer el Cardenal Adolfo Suárez Rivera.
El Arzobispo de Monterrey participa aquí, junto con los otros cardenales de la Iglesia católica en el Consistorio Extraordinario, celebrado en el Vaticano y que hoy concluirá después de tres días de intenso trabajo bajo la atenta mirada del Papa Juan Pablo II.
Durante la entrevista, Suárez Rivera envió, además, un saludo a los laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas de la Arquidiócesis regiomontana.
"Los recuerdo con cariño y les mando mis bendiciones", añadió el Cardenal.
Comentó que luego de la ceremonia final del encuentro cardenalicio con el Pontífice, el sexto de Juan Pablo II en sus 22 años al frente de la Iglesia, los cardenales tendrán una comida con él y cada quien lo saludará de forma individual.
Sobre los resultados del Consistorio Extraordinario, Suárez Rivera señaló que será el Papa quien los dará a conocer a lo largo de la ceremonia conclusiva que se realizará en la Plaza de San Pedro.
Ahí, Juan Pablo II leerá un documento emanado del encuentro ante el Colegio Cardenalicio y los fieles que acudirán a la celebración.
El Cardenal regiomontano comentó que "no hay que buscar utilitarismos inmediatos" cuando se le cuestionó sobre las posibles repercusiones del Consistorio.
"Para mí ha sido una vivencia importante porque nos hemos reunido todos los cardenales. Sólo algunos que estaban enfermos y no pudieron participar, lamentablemente.
"Estaban presentes, incluso, algunos de los cardenales que nombró el Papa Paulo VI, y todos los cardenales que han sido creados por el Papa Juan Pablo II".
Para Suárez Rivera fue un gran apoyo contar con la constante presencia de Juan Pablo II en el Aula del Consistorio.
"Es muy edificante ver a un hombre como él, que cumplió 81 años, asistir con nosotros todas las mañanas. Tres horas y media estuvo sentado escuchando. Es un Papa que escucha mucho".